El Cieza EB, un club que se construye desde abajo
La cantera no es un discurso, sino la base real del proyecto
Cuando se habla de apuesta por la cantera, es fácil quedarse en la frase hecha. En el Cieza EB, sin embargo, los datos de esta primera jornada de competición dejan algo más que un eslogan: una estructura que se sostiene, en gran medida, con jugadores formados en el propio club.
Un dato que lo dice todo: 8 de 10
La plantilla del Car Wash Benedicto, primer equipo del club en 1ª División Masculina, que disputó el pasado domingo su primer partido de la temporada estuvo compuesta por diez jugadores, de los que tan solo dos no proceden de las categorías inferiores del Cieza EB. Un porcentaje inusual en equipos de la Región de Murcia que compiten en una categoría tan alta, donde lo habitual es reforzar la plantilla con fichajes externos.
El refuerzo cruzado, ya sobre la pista
Esta temporada, el primer equipo cuenta además con el apoyo puntual de jugadores del Yelobox (3ª División) y del Corredor (Junior). No es una idea sobre el papel: en el propio debut liguero del Car Wash Benedicto, uno de los jugadores más destacados del partido disputó el encuentro con ficha de categoría inferior, procedente de la cantera del club — dando minutos importantes en la máxima categoría del club nada más empezar la temporada.
Este tipo de movimientos tiene una triple lectura: ofrece continuidad real entre categorías, más allá de la teoría; acelera el desarrollo de los jugadores jóvenes, que compiten con exigencia superior a la de su edad; y reduce la dependencia del mercado externo, algo poco frecuente en categorías altas dentro de la región.
Una estructura pensada de abajo a arriba
Desde la dirección deportiva del club, la filosofía es clara: crear una estructura piramidal, siguiendo unos patrones de forma escalonada, en la que la formación de jugadores es el punto número uno..
Formación, antes que resultados
El proyecto no se limita a la estructura de equipos. Otro de los pilares es crear un entorno cualificado y atractivo para la formación de jugadores, apoyado en entrenadores formados que contribuyen a esa meta principal.
Esa filosofía formativa se traslada también al estilo de juego que se enseña en todas las categorías: un baloncesto alegre, donde todos los jugadores son capaces de generar en ataque y repetir esfuerzos en defensa — un baloncesto colectivo, sin depender de una única "estrella", pensado para competir al máximo nivel con el trabajo de todos.
Un proyecto que se ve, no solo se cuenta
El mensaje del Cieza EB es coherente de arriba abajo: la cantera no es un complemento del proyecto, es el proyecto. Y esta primera jornada de competición ya ha dejado la primera prueba real de ello.